Se celebra el primer domingo después de Corpus Christi. San Benedicto es el santo Patrón de Tarata y su fiesta, de cuatro días, es de gran importancia para sus pobladores. Ella corre a cargo de los alferados, que son los que tienen que agasajar a los asistentes con comida y bebida a granel. Comienza la animación en la víspera, con la llegada de la caballada bien enjaezada, la que transporta leña y víveres. En la plaza se da la quema de castillos y se baila al son de bandas de música. En la madrugada del día de inicio de la fiesta, las bandas ingresan a la iglesia a saludar al señor entonando cánticos. A las 9 de la mañana, se realiza la gran misa y luego, se lleva a cabo la procesión en la plaza. Mientras el sacerdote bendice a los asistentes en nombre del patrón san Benedicto. Luego los alferados se retiran a sus domicilios, donde reciben felicitaciones de los asistentes y donaciones de ayuda para los gastos de la fiesta, como también, ayuda de sus familiares en forma de animales, que serán sacrificados para invitar a los participantes durante los días que dure la fiesta.