Ubicado al ingresar al valle, goza de una excelente vista de gran parte del mismo y además, se puede apreciar desde él, hacia el Sur, las montañas del Barroso y hacia el Norte, los majestuosos volcanes Yukamani y Tutupaka, que custodian, coronados por nevadas cumbres, la región entera. El mirador debe su nombre, a la Apacheta que antiguamente existía en el sitio. Ella consistía en una gran ruma de piedras de diferentes tamaños, dejadas a lo largo de cientos de años por los viajeros, que al llegar a éste punto, no sólo vencían la cuesta que les traía desde la costa, sino que podían admirar un nuevo y grandioso panorama, motivo por el cual, en agradecimiento a las divinidades telúricas, ofrendaban una piedra pequeña o mediana. |