Es una gigantesca peña ubicada en la margen izquierda del río Tikalako, en el límite de los distritos de Tarata y Tikako. Fue partida al caerle un rayo y la leyenda cuenta, que al llegar la medianoche sale de ella una serpiente gigantesca, motivo por el cual, los comarcanos se cuidan mucho de transitar por allí, a elevadas horas de la noche. Cuenta además, con una interesante pequeña pintura rupestre.